Cuidados del Ficus lyrata: riego, luz y hojas con manchas
El Ficus lyrata impresiona por sus hojas grandes, pero no lleva bien los cambios continuos. Una ubicación estable, mucha luz indirecta y un riego bien medido suelen ser más importantes que cualquier producto.
Cuidados de un Ficus lyrata en casa
Luz: Mucha luz indirecta; puede aceptar algo de sol suave si está aclimatado.
Riego: Riega cuando se seque la parte superior del sustrato y deja escurrir por completo.
Sustrato y maceta: Sustrato rico pero aireado y drenante.

Errores frecuentes
- Moverlo de sitio continuamente.
- Regar cuando la tierra sigue húmeda.
- Colocarlo lejos de una ventana por estética.
Cómo saber si algo va mal
- Manchas oscuras con tierra húmeda: revisa raíces.
- Caída tras un cambio de ubicación: puede ser adaptación.
- Hojas nuevas pequeñas: revisa luz.
Mascotas: No es una opción segura para mascotas que mordisqueen hojas.
La regla MataPlantas
Luz, estabilidad y paciencia antes de cambiar tres cosas a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se riega?
Riega solo cuando la capa superior se haya secado; la frecuencia varía mucho con la estación.
¿Dónde la pongo?
En un salón muy luminoso, relativamente cerca de una ventana.
Si tu planta ya tiene hojas amarillas, manchas, puntas marrones o está mustia, usa también el Plantoráculo para cruzar el síntoma con humedad, luz, drenaje y cambios recientes.