Cuidados de la Kentia: riego, luz y puntas secas
La Kentia (Howea forsteriana) es una de las palmeras de interior más clásicas. Tolera mejor la vida doméstica que otras palmeras, pero agradece estabilidad, luz indirecta y un riego sin extremos.
Cuidados de una Kentia en casa
Luz: Luz indirecta media o abundante. Tolera menos luz, aunque crecerá más despacio.
Riego: Riega cuando la capa superior empiece a secarse. Evita tanto el encharcamiento como dejarla seca durante demasiado tiempo.
Sustrato y maceta: Sustrato universal aireado con buen drenaje y maceta con agujeros.
Errores frecuentes
- Dejar agua en el plato.
- Ponerla junto a calefacción o aire acondicionado.
- Regar por calendario sin tocar la tierra.
Cómo saber si algo va mal
- Puntas secas: revisa ambiente, sales y riego.
- Hojas amarillas con tierra húmeda: comprueba exceso de agua.
- Crecimiento muy lento con poca luz: acerca gradualmente a una ventana.
Mascotas: Se considera compatible con perros y gatos.
La regla MataPlantas
Con la Kentia funciona mejor la constancia que los cambios bruscos.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se riega?
Riega cuando la superficie se haya secado ligeramente y deja escurrir bien.
¿Dónde la pongo?
En un salón luminoso, sin sol fuerte directo y lejos de corrientes secas.
Si tu planta ya tiene hojas amarillas, manchas, puntas marrones o está mustia, usa también el Plantoráculo para cruzar el síntoma con humedad, luz, drenaje y cambios recientes.